Este fin de semana he estado con mis papis en Vilanova, en casa de mis yayos, cerquita de la playa. He disfrutado mucho rebozándome de arena y jugando con las olas del mar, de hecho la arena y el agua salada son dos platos que nunca faltan en mi menú. Por si no lo sabían, creo que mis papis no lo tienen claro, la arena de la playa es totalmente comestible.
Este sábado, estaba con papá y mamá en la arena, cuando un pajarito se posó a unos metros de distancia, sobre la arena suelo ser muy rápida gateando, pero los pájaros son más raudos y echan a volar. Así que esta vez, dispuesta a coger al pajarito, me solté de mamá y empecé a dar pasitos.
Si, a dar pasitos yo sola. Esto que no me parece nada del otro mundo, de hecho lo he copiado de todos los que tengo a mi alrededor, fue motivo de gran alboroto y júbilo en mis papis. ¡Se quedaron boquiabiertos! Luego vinieron a besarme y abrazarme. ¡Fueron mis primeros doce pasos!
A partir de ahí, durante todo el fin de semana, he estado practicando. Lo cierto es que me gusta mas esta forma de avanzar, soy más rápida, tengo un nuevo punto de vista y, importante, no necesito una mano a la que cogerme, con lo que puedo elegir donde ir. ¡De haber sabido que esto de caminar era tan divertido hubiera empezado antes!
Etiquetas: caminando, creciendo, descubriendo, mami y papi, playa, primer día, primer paso








Deja tu respuesta
Debes estar identificado para publicar un comentario.